Dir. Michael Haneke
Int. Naomi Watts, Tim Roth, Michael Pitt
111 min. EE.UU. / Francia / Reino Unido / Austria / Alemania / Italia
Michael Haneke… director polémico y provocador donde los haya. Entre sus señas de identidad, destacamos la ausencia total de música en sus películas (exceptuando, lógicamente, la escasa música diegética que pueda hacer acto de presencia en la historia) y un ritmo muy pausado, con tomas estáticas interminables hasta la exasperación, y que ponen a prueba la paciencia del espectador en más de una ocasión. Si a eso añadimos una inexplicable, injustificable e indignante tendencia a mostrar torturas y matanzas de animales en vivo en casi todas las películas que haya podido ver (ya sean peces o gallos, caballos, cerdos o incluso perros) pues eso explica el que se trate de un cine no apto para todos los paladares. Personalmente, su cine provoca en mí sentimientos muy opuestos, desde el tedio más absoluto ("El Tiempo del Lobo", "El Séptimo Continente", "71 Fragmentos de una Cronología del Azar"), indiferencia ("Caché", "La Pianista"), interés ("El Video de Benny") y fascinación ("Funny Games" - la original, "of course").